Adicción a las nuevas tecnologías

Hace unos días vi este video circulando en facebook y ¡me encantó! Quise compartirlo con todos ustedes, pero siendo un tema tan rico y del que se han hecho ya inclusive diferentes investigaciones, no quise dejarlo sólo en eso.

Los invito a que lo vean.

Aunque el video habla especialmente del uso del celular, en las lecturas que realicé quise ir un poco más allá a todo lo que son las nuevas tecnologías, pues para algunas personas es el uso de Instagram en su celular, pero para otras son juegos en línea en el computador, sólo por dar algunos ejemplos.

Me sorprendí mucho al ver que en varios artículos mencionan que el uso de las nuevas tecnologías ya está comenzando a ser calificado como una adicción y hay varios artículos, dedicados específicamente a esto.

Recojo aquí algunas ideas que me parecieron interesantes.

Leyendo varias definiciones de adicciones, en términos generales cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicción, sin necesidad de que exista una sustancia de por medio. Las adicciones se caracterizan por la pérdida de control, la generación de dependencia y por restar libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses. En un inicio los comportamientos adictivos son controlados por refuerzos o recompensas positivas principalmente el placer que producen. Desafortunadamente, a medida que la adicción avanza, terminan por ser controladas por refuerzos negativos como aburrimiento, rabia, soledad, nerviosismo, tristeza y lo que se busca por medio de la adicción es controlar o evitar estos refuerzos negativos. (Marks, 1990; Potenza, 2006; Treuer, Fabián y Füredi, 2001, Echeburúa, 2012)

En este momento no existe un criterio diagnóstico que defina la adicción a las nuevas tecnologías. Algunos profesionales lo consideran un trastorno muy actual del que todavía no se han establecido criterios claros y universales, mientras que otros, lo consideran como un uso desmedido o descontrolado, que no tiene mayores consecuencias.

Sea lo que sea que finalmente defina la comunidad de especialistas, podemos encontrar muchas características de una adicción diagnosticada, en el uso desmedido de las tecnologías.

Estallo (2001) menciona que las tecnologías pueden ser consideradas una adicción, cuando la persona deja de verse con sus amigos y se dedican a estar frente a una pantalla con videojuegos, o revisando sus redes sociales, cuando le prestan más atención a esto que a las personas que los rodean, cuando no rinden en los estudios o en su trabajo.

Young (1998) da unas señales de alarma:

– Privarse del sueño

– Descuidar otras actividades importantes como el trabajo, el estudio, las relaciones sociales, el trato con la familia, la salud.

– Recibir quejas sobre el excesivo uso de redes sociales por parte de personas cercanas como pueden ser los padres, los hermanos, la pareja, los compañeros de trabajo.

– Pensar en la red constantemente inclusive cuando no se está conectado y sentirse excesivamente irritado cuando no es posible conectarse, o la conexión resulta muy lenta.

– Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o justificar el por qué se está conectado.

– Sentir una euforia fuera de lo normal cuando se está conectado.

Algunas estrategias de prevención (Ramón- Cortés, 2010):

– Limitar el uso de aparatos y pactar la cantidad de tiempo que se puede utilizar. El tiempo que se pasa en estas actividades es muy fugaz. Se pueden pasar horas y horas en una red social sin tener verdadera conciencia del tiempo que se ha invertido. Por eso es importante que cada persona se analice y establezca su propio límite.

– Fomentar la relación con otras personas. El mundo real está a nuestra disposición. Por eso es importante no evadirlo o sustituirlo por el mundo real que se nos presenta de manera ficticia.

– Priorizar las responsabilidades, ya sea el estudio o el trabajo. En la época actual es muy común que parte de nuestro trabajo o de nuestro estudio sea en un computador y debido a esto nuestra atención se desvía a navegar en Internet, abrir redes sociales, etc. Hay que trabajar la voluntad para permanecer en nuestro trabajo o estudio hasta alcanzar la meta, y como se mencionaba anteriormente, organizar el tiempo que se va a dedicar a cada actividad.

– Potenciar aficiones tales como la lectura, el cine, y otras actividades culturales.

– Practicar actividades deportivas.

– Realizar actividades grupales en las que se pacte no usar el celular u otro aparatos electrónicos mientras se realiza.

– Comunicación y diálogo con la propia familia, los amigos y compañeros de trabajo.

Espero que mientras leen esta reflexión, analicen un poco el uso que le están dando a estas tecnologías y también el uso que las personas que los rodean le dan, sin centrarse a pensar tanto en si es una adicción o no. No está de más mirar qué podemos cambiar. Yo por ejemplo, me sentí muy identificada con la parte del video en la que Mayim Bialik menciona que el tener el celular cerca pero no poder revisar las notificaciones, genera ansiedad. Por eso he empezado a dejarlo guardado cuando voy a ir a lugares en los que sé que no lo debo usar, como es el salón de clase, una comida familiar, ir a cine y actividades similares.

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Referencias:

Estallo, J.A. (2001). Usos y abusos de Internet. Anuario de Psicología, 32, 95 – 108

Marks, I: (1990) Behavioural (non-chemical) addictions. British Journal of Addictions, 85, 1389- 1394

Potenza, M. (2006). Should addictive disorders include non-substance related conditions? Addiction, 101 (Suppl. 1), 142 – 151

Treuer, F., Fabian, Z. y Furedi, J. (2001). Internet addiction associated with features of impulse control- dosorder: is it a real psychiatric disorder? Journal of Affective Disorders, 66, 283

Ramón-Cortés, F. (2010). ¿Internet amenaza el contacto real? El País Semanal, 1736, 24-25