Sólo si es con el corazón

Hace unos días me despedí de las que fueron mis alumnas por dos años.

Creo que ya alguna vez he comentado que durante varios años fui consagrada dentro de la congregación de los legionarios de Cristo. En definitiva no fue una buena experiencia para mí. Una de las cosas que me ha sido más difícil superar es la capacidad de establecer relaciones afectuosas con los demás. Allá nos enseñaban a vivir solas. Ya de por sí por ser consagrada no tenía una relación de pareja. Pero además no te dejaban establecer una relación de amistad con tus compañeras. No podías ser afectuoso con ellas, saludarlas con un abrazo, compartirles cosas personales, acercarte a contarles tus problemas o las dificultades que estabas pasando. Todo esto sólo podías hablarlo con tu superiora. De igual manera ellas no se podían acercar a ti. Pero iban más allá. Si veías que alguna de tus compañeras estaba pasando por un mal momento, o que estaba triste, la veías llorando o algo parecido, no podías acercarte a preguntarle qué le pasaba, escucharla, darle un consejo o un abrazo. Simplemente debías informarle a tus superiores. Y por si fuera poco, en esto incluían inclusive a tu familia. Te decía, pintándolo como si fuera una buena acción hacia tu familia, que si estabas pasando por alguna dificultad, tenías algún problema, alguna preocupación no se lo comentaras a tu familia, ya que esto supuestamente sólo los iba a preocupar. Y lo mismo para todo lo personal.

Esta forma de vida hizo que mis relaciones con todas las personas con las convivía se convirtieran en algo muy formal, muy cordial, muy medido y frío.

Con el paso de los años me he dado cuenta de lo difícil que ha sido para mí el volver a establecer una relación de cariño con otras personas. Reflexioné especialmente en mi trabajo. Me he ido de cada uno de ellos sin derramar una lágrima. Probablemente mucha gente diga eso. Pero en mi caso, que soy profesora de niños, me llamó la atención que no me diera tristeza dejarlos. No quiero con esto decir que no haya querido a mis alumnos, claro que lo he hecho. Pero lo hice como si aún tuviera un freno en el corazón que no me permitiera darlo todo.

Siempre me he considerado una buena profesora. Soy práctica, cumplo con toda la documentación requerida, mis clases son buenas y aunque uno siempre puede mejorar, considero que soy creativa para las actividades y a los estudiantes les gustan. Explico bien. He sido profe de matemáticas por varios años y a pesar de ser una de las materias que es considerada como la más difícil y de las que menos gusta, me he sentido orgullosa de que muchos de los estudiantes termina diciendo que aman las matemáticas. Pero quería quitar ese freno que sentía que aún tenía.

No sabría explicar el trabajo que realicé durante estos dos años. Saludar a mis estudiantes con un abrazo, sentarme a escuchar sus historias y sus problemas no tanto porque como profesora debiera hacerlo y para enseñarles estrategias de solución de problemas, si no para acercarme a ellas, para hacerles ver que lo que ellas me decían era realmente importante para mí. Hacerlas sentir importantes. Son muchos detalles, pero es principalmente una actitud.

Como decía al inicio esta reflexión, hace pocos días me despedí de ellas y pude notar la diferencia. No sólo porque lloré y me sentí realmente triste de dejarlas (aunque debo confesar que eso ya fue algo muy disiente para mí) sino porque me di cuenta que realmente con ellas, volví a enseñar con todo mi corazón.

Tendríamos que hacer un estudio investigativo y evaluar mi desempeño en mis pasados trabajos y en este para ver si hay una diferencia real. No tengo el trabajo investigativo, pero las palabras de las niñas al despedirse de mí me dijeron mucho.

Pero la mayor diferencia la siento en mí. Me voy orgullosa y satisfecha por haberlo dado todo. Y con el mayor aprendizaje que he tenido en este hermoso camino de ser maestra. Solo se vale enseñar si lo hacemos con el corazón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s